Con la boca hablamos, comemos, besamos... esto hace muy difícil que nuestros labios estén carnosos y como recién pintados. Pero como no hay nada más sugerente y femenino que una sensual sonrisa, te recomendamos unos trucos para intentar que nuestros labios estén siempre perfectos.
Desde la antigua Mesopotamia, hace ya más de 4.000 años, las mujeres daban color a sus labios utilizando un polvo rojo de ocre derivado de la arcilla. La primera barra de labios se fabricó en Estados Unidos en 1915. Desde ese momento hasta hoy son miles las variaciones y avances que han ido surgiendo. Todo con un solo objetivo: hacer que cada día estemos más guapas.
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Exfoliación e hidratación
El primer paso para lucir unos labios envidiables son la exfoliación y la hidratación. El motivo es que el color se adhiere mejor a unos labios suaves. Es bueno adquirir la costumbre de aplicarnos vaselina cada noche, descubrirás cómo cada mañana te levantas con los labios más suaves e incluso más voluminosos. No te cortes y aplica una buena cantidad, incluyendo también las zonas de alrededor para evitar las primeras arruguitas que pronto empiezan a amenazar nuestra sonrisa. Un buen sustituto natural para la vaselina es la miel, que también deja los labios infinitamente suaves, pero corres el riesgo de estropear todas tus fundas de almohadas.
También es conveniente que antes de maquillarlos te des un ligero masaje con un cepillo de dientes, no hay que sufrir sólo revitalizarlos, así que no te pases. Para una suavidad extrema unta los labios con una buena capa de vaselina, espera unos minutos y retira el exceso con un pañuelo. Ya están preparados para empezar a darles color.
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